30 de julio de 2026
Estrabismo: qué es y por qué tratarlo a tiempo
El estrabismo afecta aproximadamente al 4% de la población infantil. Sin tratamiento oportuno, puede derivar en ambliopía (pérdida de visión en un ojo).
El estrabismo es la falta de alineación de los ejes visuales de ambos ojos: mientras uno mira al frente, el otro puede desviarse hacia adentro, afuera, arriba o abajo. Afecta aproximadamente al 4% de la población infantil y, aunque también puede aparecer en adultos, es en la niñez cuando el diagnóstico y el tratamiento oportunos son más determinantes.
El riesgo de no tratarlo: la ambliopía
Cuando un chico tiene estrabismo, el cerebro tiende a "apagar" la imagen que le llega del ojo desviado para evitar la visión doble. Si esto se sostiene en el tiempo durante la infancia —período en el que el sistema visual todavía se está desarrollando—, el ojo menos utilizado puede perder agudeza visual de forma permanente. A esta condición se la conoce como ambliopía u "ojo vago", y es la principal razón por la que el estrabismo debe evaluarse y tratarse a tiempo, idealmente antes de los 6-7 años.
Señales de alerta
- Un ojo que se desvía de forma visible, constante o intermitente.
- El chico inclina o gira la cabeza para mirar de frente.
- Cierra o tapa un ojo al mirar, especialmente con luz intensa.
- Choca objetos con frecuencia o tiene dificultad para calcular distancias.
Tratamiento
El abordaje depende del tipo y la causa del estrabismo: anteojos con la graduación correcta, parches oculares para estimular el ojo más débil, ejercicios de terapia visual o, en los casos que lo requieran, cirugía de estrabismo para realinear los músculos oculares.
Nuestro equipo de oftalmopediatría evalúa cada caso en particular para definir el tratamiento más adecuado según la edad y el grado de desviación.